Florida Saludable - Programas
 Blue Cross and Blue Shield of Florida

A la escuela a pie

Debemos enseñarles a reconocer los peligros que puedan existir en su camino para mantenerlos a salvo.

Aunque existen diversos riesgos a los que nuestros hijos pueden estar expuestos, el que más nos preocupa es el de la interacción con extraños en su camino a la escuela o a casa. Por eso, debemos conversar con ellos sobre este tema de manera frecuente y practicar algunas sencillas estrategias de seguridad.

 

¿Qué es un desconocido?

 

Explique a sus hijos que hay personas que aunque pueden parecer amistosas, son desconocidas para ellos. Si bien la mayoría de los desconocidos no son peligrosos y no lastimarían a un niño, algunos pueden serlo, y es imposible saber quién es peligroso y quién no.

 

Es difícil reconocer a alguien peligroso, porque no necesariamente tiene mal aspecto, inspira miedo o parece malvado. ¡A veces puede verse muy bien y tener una hermosa sonrisa!

 

No basta decirles: “No hables con extraños”

 

Al igual que cuando les enseñamos a montar bicicleta o a amarrarse los zapatos, debemos hablar con los niños constantemente acerca del riesgo de hablar con desconocidos. La explicación del daño que un extraño podría ocasionarles, que puede ser desde el golpe hasta la violación sexual, dependerá de la edad del niño. Para un niño pequeño, probablemente sería suficiente decirle que un extraño lo alejaría de mamá o papá y podrían no verlo nunca más. En cambio, un niño o niña de 10 ó 12 años puede entender una explicación de los peligros de un secuestro o abuso sexual.


Engaños más frecuentes que utilizan los extraños con los niños

 

Es necesario que les expliquemos los distintos trucos que un extraño puede utilizar para engañarlos, como ofrecerles un dulce o pedirles que le ayuden a encontrar a su mascota perdida. Algunos de esos trucos pueden ser los siguientes:

  • Tu mamá ha tenido un accidente y me ha pedido que te recoja.

  • Estoy perdido. ¿Por qué no subes a mi auto y me explicas cómo llegar a la calle que busco? Te traeré de regreso inmediatamente.

  • Estoy perdido. ¿Cómo? No te oigo, acércate a mi auto.

  • Mi perrito se ha perdido, ¿Me puedes ayudar a encontrarlo? Ven, acércate para que veas  la foto de mi perrito. Se llama “Spike”.

  • ¡Acabo de encontrar dinero! Ven conmigo y lo repartiremos.

  • Un hombre con un brazo enyesado y cargando muchos libros, que pide ayuda.

  • Un policía con uniforme falso. Nunca confíes en un policía sin su carro de policía verdadero.

Lo más importante es que, sea un conocido o un extraño, un niño debe estar alerta si es que esa persona intenta alejarlo del público o conducirlo a un auto. El niño debe aprender que no puede ni debe irse de donde está con nadie.

Cómo hablar de extraños con niños pequeños

 

Los niños pequeños aparentemente no sienten miedo, y siempre saludan o hablan a casi cualquier adulto que ven. Si bien no queremos asustar a nuestros hijos pequeños, es necesario que ellos sepan que siempre deben permanecer a salvo. Debemos hablarles con claridad y honestidad, de manera sencilla. También sería útil mencionar algunas tácticas que el niño podría poner en práctica si es que no se sintiera a salvo en determinada situación, como gritar, patear o alejarse corriendo de un extraño.


Consejos básicos para nuestros hijos

 

Los siguientes son consejos básicos que podemos dar a nuestros hijos para ayudarles a sentirse seguros:

  • Informa siempre sobre tus movimientos, a dónde vas y cuándo volverás a casa.

  • Quédate con un amigo para que se hagan compañía.

  • Fíjate en dónde hay lugares seguros, como la casa de tus amigos, la biblioteca, la comisaria o restaurantes, donde puedas pedir ayuda si fuera necesario.

  • Evita los lugares que no son seguros, donde no haya nadie: un parque o una calle estrecha y oscura.

  • Deja que sólo los adultos ayuden a los desconocidos. Un adulto debe pedir ayuda a otro adulto, no a un niño.

  • Mantente alejado de los autos de desconocidos. No te acerques para ver una mascota o un juguete, ni introduzcas tu brazo o la cabeza en el auto.

  • Si crees que estás en peligro, haz mucho ruido, grita para que la gente a tu alrededor se dé cuenta de que sucede algo extraño y te ayuden.

El otro caso: Cuando el niño conoce a su agresor.

 

Según un análisis del Departamento de Estado, antes se explicaba a los niños que debían tener cuidado con todos los extraños. Sin embargo, actualmente se sabe que muchas veces el niño conoce a su secuestrador. Además, para un niño, un extraño se puede convertir rápidamente en alguien conocido: una vez que el niño aprende su nombre, el extraño se convierte en una persona conocida.


Según las estadísticas registradas por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, en el año 2002 se reportaron 797,500 niños desaparecidos, lo cual significa un promedio de casi 2,185 niños desaparecidos por día. Los tipos de secuestradores más comunes son:

  • Familiares: 49% de los secuestros son llevados a cabo por miembros de la familia. A veces son los padres quienes secuestran a su propio hijo.

  • Conocidos: 27% de los secuestros son perpetrados por el novio o ex-novio de la madre, que secuestra a la hija adolescente; este porcentaje incluye amigos y empleados de la familia. Aproximadamente el 24% de los secuestrados por un conocido resulta golpeado o violado sexualmente.

  • Extraños: 24% de los secuestros son perpetrados por extraños y el 16% de este porcentaje resulta herido.

Personas en las que un niño puede confiar

 

Si en algún momento su hijo se siente inseguro o necesita ayuda, dígale que trate de buscar a cualquiera de las siguientes personas:

  • Oficiales de seguridad como policías, bomberos o guardias de seguridad

  • Personal uniformado de una tienda

  • Profesores

  • El cartero

  • Una madre con niños

  • Personal de oficina que esté trabajando detrás del escritorio en un edificio

 Nuestros hijos deben aprender que si una persona desconocida se les acerca, ellos deben alejarse  en sentido contrario y decírselo a alguien que conozcan; recuérdeles que un extraño intentará convencerlos de que lo acompañen, ya sea usando dulces o una mascota; enseñe a sus hijos a patear, sacudir sus brazos y gritar tan fuerte como puedan; finalmente, ayude a sus hijos a que aprendan su dirección y número de teléfono.

 

Debemos repetir estos consejos a nuestros hijos todos los días para ayudarles a mantenerse a salvo y disfrutar de su niñez sintiéndose seguros.

 

 

Fuentes:
http://www.teachkidshow.com/teach-your-child-stranger-danger/
http://kidshealth.org/kid/watch/out/street_smart.html
http://www.crime-safety-security.com/child-safety-outdoors.html
http://www.ci.thibodaux.la.us/departments/police/PDPR_archive/080731%20School%20Buses%20and%20Our%20Children.pdf


Calificar este artículo
(0 votos)
Promedio 0

  • A la escuela a pie
  • The Blue Foundation for a Healthy Florida y la obesidad infantil
  • Premio Sapphire de la Blue Foundation for a Healthy Florida